Re we lelay tati: “eso no es así no más”: el caso de la Machi Francisca Linconao Huircapan

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Las cosas no son necesariamente lo que aparecen, lo que muestran, son más bien lo que esconden.

Expresión anónima indígena de la tradición oral mapuche

Hela aquí,  la historia de todas y todos los defensores ambientalistas indígenas que se paran en la brecha y pegan un novamás que llega hasta las narices de los multinacionalistas, que con sus superdotados y omniscientes olfatos capitalistas saben dónde poner el orden y el silencio, nos huelen el descontento como buenos perros que son, nos huelen la sangre de lucha, nos huelen a millas de distancia y también nos temen, porque en nuestra pequeñez engendramos una grandeza de santo retorno hijueputía.

En este caso los invoco, vagamundas y vagamundos, por el caso de la Machi Francisca Linconao Huircapan, quien desempeña el milenario arte de la curación ahora desde su arresto domiciliario por ser imputada en el caso Luchsinger Mackay, en el país mapuche. Por acá va el relato del montaje de acusaciones que le hacen pa que se involucren un poco en esta lucha, lucha que no solo le pertenece a los mapuches ni solo a los chilenos, nos concierne a todos los habitantes de esta tierra que no termina de asquearse del colonialismo, sino que lo reproduce con nuevas fuerzas, distintos trajes, nuevas voces zampándose tanta plata que ni  en mil vidas se gastan.

La cosa va más o menos así, al parecer no importa desde qué país de América Latina luchemos, la lucha es siempre la misma. Las Machis (curanderas y guías espirituales) originalmente dentro de su cultura no se encargan de asuntos ambientalistas, pero como las situaciones ameritan nuevos roles dentro de la lucha es preciso ponernos todos los trajes juntos a falta de compañeros. Y así lo hizo la Machi Francisca Linconao al denunciar, invocando la recién ratificada ley 169 de OIT por Bachelet,  la tala ilícita de árboles cerca de tres manantiales en la zona mapuche y el ultraje de los menokos, que son espacios naturales sagrados, especie de humedales que se invocan en ceremonias sagradas para que el agua siempre se renueve.  Este round en el 2009 lo ganó la Machi en un fallo histórico contra el Estado, parcialmente, como se verá pues esto la puso en la mira.

Ahora, en nuestro presente y desde el 2013, se le imputa por atentados terroristas y por ser partícipe del asesinato de la pareja suizo-chilena Luchsinger Mackay. Todos creemos en su inocencia menos los medios chilenos ultraderechistas. En la cárcel ha debido hacer huelga de hambre por 14 días para ser escuchada llegando a sus actuales 46 kilos, pero ni su delicado estado de salud ni su emblemática posición de guía espiritual le han servido.

Esto no es más que una demostración más de lo puede pasarnos si alzamos la voz suficiente como para tocarles el bolsillo a los ricos. La treta que nos arman pinta a cuento viejo, beneficio de unos pocos latifundistas y, en este caso, nos huele a venganza añeja, pues el mismo abogado que perdió en el 2009 contra la Machi Francisca representa ahora a la familia de los Luchsinger Mackay. Les dejo la inquietú del caso.

Raque…